¡Cuando se quiere, se puede!

Juan Carlos Figueroa, un hombre de 53 años de edad que se caracteriza por ser una persona muy comprometida en su trabajo. Lleva once años trabajando en una empresa de calzado como mensajero en el municipio de Madrid Cundinamarca. Le gusta compartir con su familia en sus tiempos libres, en especial con su hija que es su mayor inspiración y además sale de paseo cada fin de semana en su bicicleta para distraerse un poco y renovar buenas energías. 

La vida se encarga de poner grandes retos por muy pequeños que sean, siempre se tiene que dar acción y empezar a dar pasos, como le sucedió a Juan Carlos que decidió emprender un nuevo camino con la tecnología, que a lo mejor era un mundo desconocido, pero muy amplio para descubrir y aprender.  

“La invitación es para que cada vez que haya una oportunidad de mirar a ver que se puede aprender algo nuevo hacerle, que a uno tarde que temprano le va a servir” 

Y su historia inicia en un mundo digital. Explorando en la página web de la institución LICEO LORENS donde estudia su hija, se enteró de la convocatoria que estaba realizando POETA DigiSpark y ParqueSoft Nariño, para hacer parte de los cursos en habilidades digitales que estaban ofreciendo. Y fue en ese preciso momento que se inscribió para empezar a enriquecerse con nuevos conocimientos. 

Al enfrentarse a este nuevo escenario donde la tecnología era protagonista a Juan Carlos le surgen una infinidad de pensamientos; ¿será que podré? ¿será que no podré? ¿serán cosas muy difíciles   o será que son fáciles? que para asumir una nueva experiencia sus preguntas eran normales, debido a la nueva experiencia que estaba viviendo. 

Las experiencias del uso del computador, el celular y otras herramientas digitales han llevado a las personas a entrar en procesos de socialización y transformaciones en prácticas comunicativas desde diferentes contextos. A raíz de eso las prácticas cotidianas surgen para descubrir esas realidades y reflexiones de la importancia de la tecnología para personas adultas, para motivar y apoyar la apropiación de estas herramientas. 

De esta manera Juan Carlos en el curso de habilidades digitales, aprendió el buen uso que se le puede dar a WhatsApp y con el apoyo de su profesora descubrió otras herramientas que permiten un universo infinito en la comunicación que es acercarnos y conectarnos. 

Gracias a su constancia demostró que se puede enfrentar los miedos y empezar a generar nuevas oportunidades para sí mismo, eliminando de su mente las palabras “Yo no puedo” sino al contrario “Yo puedo y lo logré” 

Su reto más grande sin lugar a duda ha sido enfrentar ese miedo a la tecnología. Pero su determinación ha permitido alcanzar y desarrollar con éxito el desarrollo del curso de herramientas digitales que le ha permitido trazarse metas, para seguir cumpliendo sus sueños a través de la tecnología, trayendo como una maravillosa experiencia el equipo  y el apoyo que encuentra en su hija de tan solo 16 años de edad, con quién se divierte y práctica algunas de los aprendizajes tomados en el curso para fortalecer la educación de su hija desde la virtualidad y por supuesto abrirse nuevos caminos en su vida laboral. 

La apropiación por la tecnología implica transformarla, darle el significado y sentido para lograr que las personas logren el acceso y el uso de esta, permitiendo una gran evolución en su cotidianidad. Finalmente, Juan Carlos decidió conquistar sus miedos a través de su valentía y tomando la mejor decisión de decirle sí a la tecnología. 

“Por ejemplo las videoconferencias y poder entrar y que le enviaran a uno un link, saber uno abrir todo eso, eso yo nunca lo había hecho. Yo decía, pero desde donde se colocaba el micrófono yo no sabía eso, entonces eso fue muy chévere porque yo dije vea hay otra manera de cómo comunicarse con las personas, aparte del teléfono, aparte de WhatsApp”, expresó Juan Carlos Figueroa.